revista Trinchera

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miércoles, 20 de abril de 2011

A 4 años de su muerte.

Por: Franco Carignano

Carlos Fuentealba

El 4 de Abril de 2007 fue un día más para muchos, pero para Carlos Fuentealba fue un día determinante. Para la militancia docente, para su familia, para sus amigos y sus conocidos fue la pérdida de un luchador por la igualdad social. “Carlos Fuentealba estaba haciendo política gremial. Era dueño de una historia personal admirable. Alguien que había cumplido un sueño contra la adversidad. No era una adversidad personal ni familiar la de Carlos Fuentealba. Era una adversidad social. La pobreza es una adversidad social” declaró su esposa, Sandra Russo.
Carlos representaba todo eso para ellos, pero era sólo un profesor, nadie. Como sólo era un estudiante Miguel Bru, nadie, un cartonero Luciano Arruga, nadie y un albañil Jorge Julio López, también nadie. Para todo el ámbito político y gran parte de la sociedad, esa que sale a pedir “seguridad” para “vivir mejor” porque así “no se puede vivir”, ven a estos personajes como nadies. Pero mejor lo explica Galeano: “Los nadies: los hijos de los nadies, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: 

Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

2 de abril de 2011 - A 29 años de la Guerra de Malvinas

Por: Franco Carignano

Los intereses de unos pocos, el sufrimiento de muchos

Las Islas Malvinas nos pertenecen, ya que fue una invasión británica en 1833. Esta derrota siempre estuvo presente en la sociedad como una espina alentando al nacionalismo popular.
Este dio el espacio a la última dictadura en la Argentina que, el 2 de Abril de 1982, envió una flota a las islas, con el objetivo de reafirmar los derechos de la nación ¿Pero era eso realmente lo que buscaba el “presidente” Leopoldo Galtieri y su Junta Militar? No, el fin no era recuperarlas porque era una herida aún sangrante en la población, ni porque nos pertenecen por haber sido robadas en una invasión, sino porque la imagen del gobierno estaba por el piso y: ¿qué mejor manera de levantar la popularidad de un gobierno que ganando una guerra?  Las desapariciones, las políticas de empobrecimiento para el país, el ilegal manejo de todos los ámbitos administrativos de un Estado, pero sobre todo el maltrato al pueblo, las torturas y los robos de bebes; son las causas de que la moral de la población esté por el piso.
Se intentó ganar una guerra tratando mal a los inexpertos soldados: cagándolos de hambre, de frío,  mandándolos a pelear contra un ejército con gran experiencia y mejor equipamiento. También se le mintió en la cara a al pueblo diciendo que se iba ganando, Galtieri mismo se encargó de demostrar coraje ante Inglaterra en discursos públicos, como el recordado: “que vengan, los estamos esperando”. Esa espera se acabó 6 semanas después cuando desembarcó una tropa británica, la cual tardó 24 días en tomar posesión definitiva de las islas, exactamente el día 14 de Junio de 1982.
La Guerra dejó 649 víctimas argentinas y 258 del Reino Unido, todas por la incansable obstinación de poder de ambos gobiernos, pero sobre todo de la Junta Militar argentina que utilizó la contienda para fortalecer intereses espurios. La suma de pérdidas nacionales se eleva a 999, sumando a los 350 que se suicidaron por los traumas que traen los recuerdos de la batalla, pero sobre todo por la ignorancia macabra del pueblo argentino hacia los ex combatientes.
Por eso desde la Masetti, como integrantes del Movimiento Estudiantil Liberación, conmemoramos con honores a los soldados que se jugaron la vida por la patria en una guerra válida que camuflaba intereses de unos pocos.

lunes, 18 de abril de 2011

17 de Abril: Día Internacional de la Lucha Campesina

Por: Nicolás Sampedro


LOS PUEBLOS SEGUIMOS LUCHANDO

Un día como hoy, hace 15 años, 19 campesinos, militantes, compañeros, se iban físicamente de este mundo de manos de las policías militares brasileñas, a las cuales poco les importó la vida de sus conciudadanos.
Un 17 de abril de 1996 cientos de campesinos del MST (Movimiento de los Sin Tierra de Brasil) marchaban en El Dorado dos Carajas, cuando las fuerzas represivas del estado abrieron fuego a mansalva hacia los manifestantes. El saldo del hecho fueron 19 militantes muertos, 69 con diversas mutilaciones y cientos de heridos. Sin dejar de recordar que de entre las víctimas al menos 10 fueron ejecutados extrajudicialmente luego de que se rindieran.
Aquel lamentable día la Vía Campesina estaba celebrando su Segunda Conferencia Internacional en Tlaxcala, México. En base a los acontecimientos sucedidos en Brasil, campesinos, mujeres y hombres de todo el mundo, declararon ese día como el “Día Internacional de la Lucha Campesina”.
Un año después en Bolivia, fueron asesinados 5 compañeros indígenas, entre los cuales se encontraba una mujer y un niño, que permanecían de vigilia en defensa de la Pachamama (Madre Tierra) y del cultivo de la hoja de coca.
Aberraciones como estas son más frecuentes de lo que muchos podemos imaginar. Y generalmente son los campesinos, los originarios, o los pobres son los que lo sufren en carne propia.
Los años han pasado y la situación no sólo no ha menguado, sino que se ha incrementado. Los campesinos, originarios y trabajadores rurales a lo largo y a lo ancho de toda nuestramérica, sufren a diario los desalojos propiciadas por las multinacionales que sólo buscan llenar los bolsillos de sus accionistas, en estrecha alianza con los gobiernos de turno.
En la actualidad de los mil cuatrocientos millones de personas que viven en condiciones de pobreza extrema en los países en desarrollo, el 75% viven y trabaja en zonas rurales. Los modelos agroexportadores o agromineroexportadores (como el argentino) dan prácticamente rienda suelta para que se sigan violando los derechos de estos hermanos, que en muchos casos se ven forzados a producir para la exportación, ingresando en las lógicas de los modelos de producción industrial; cuando no a tener que vender sus propiedades por no poder solventarlas, si es que no se las roban.
Este robo programado y sistemático, se da con el apoyo y la connivencia de los gobernantes de turno, que les facilitan las cosas a unas pocas transnacionales que terminan adueñándose de la producción y la comercialización de los alimentos. Ya sea desde la producción y venta de semillas (Monsanto), hasta la comercialización minoritaria de productos ya elaborados en las cadenas de supermercados, destruyendo día a día un poco más, la agricultura campesina.
La lucha de los campesinos, originarios y trabajadores rurales, se viene dando desde hace mucho tiempo, y eso hora de que empecemos a comprometernos con ella. Porque también son nuestras. Si hoy les pasa a ellos, mañana nos puede tocar a nosotros. Quizás no de la misma manera, pero si con la misma injusticia.
Desde hace algunos años cada vez se escucha con más fuerza el término Soberanía Alimentaria. Concepto al cual muchos adherimos. Pero ¿Qué significa Soberanía Alimentaria?
La Soberanía Alimentaria defiende el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sustentable y ecológica, y el derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo. Sitúa a aquellos que producen, distribuyen y consumen alimentos en el corazón de los sistemas y políticas alimentarias, por encima de las exigencias de los mercados y de las empresas. Defiende los intereses de e incluye a las futuras generaciones. Ofrece una estrategia para resistir y desmantelar el comercio libre y corporativo y el régimen alimentario actual, para encauzar los sistemas alimentarios, agrícolas, pastoriles y de pesca hacia su gestión por productores y productoras locales.
La Soberanía Alimentaria da prioridad a las economías locales y a los mercados locales y nacionales, otorga el poder a los campesinos y a la agricultura familiar, la pesca artesanal y el pastoreo tradicional, y coloca la producción alimentaria, la distribución y el consumo sobre la base de la sustentabilidad ambiental, social y económica. La Soberanía Alimentaria promueve el comercio transparente, que garantice ingresos dignos para todos los pueblos, y los derechos de los consumidores para controlar su propia alimentación y nutrición. Garantiza que los derechos de acceso y la gestión de nuestra tierra, de nuestros territorios, nuestras aguas, nuestras semillas, nuestro ganado y la biodiversidad, estén en manos de aquellos que producen los alimentos. La Soberanía Alimentaria supone nuevas relaciones sociales libres de opresión y desigualdades entre los hombres y mujeres, pueblos, grupos étnicos, clases sociales y generaciones.
El concepto de Soberanía Alimentaria fue presentado como nuevo paradigma por La Vía Campesina, movimiento internacional que engloba a organizaciones campesinas, pequeños y medianos productores, mujeres rurales, comunidades de pueblos originarios, gente sin tierra, jóvenes rurales y trabajadores agrícolas migrantes de 70 países de Asia, África, Europa y América, durante la Cumbre Mundial de la Alimentación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en el año 1996.
Posteriormente tres eventos mundiales reunieron a los movimientos sociales y a la sociedad civil en su conjunto para avanzar en el concepto de Soberanía Alimentaria: en septiembre de 2001, el Foro Mundial por la Soberanía Alimentaria de La Habana; en junio de 2002, el Foro de Organizaciones No Gubernamentales / Organizaciones de la Sociedad Civil para la Soberanía Alimentaria de Roma, paralelo a la Cumbre Mundial de la Alimentación; y en febrero de 2007, Nyéléni, el Foro Mundial por la Soberanía Alimentaria, en Sélingué, Mali, África.
La lucha por un mundo mejor, más justo, más saludable y más soberano, está demostrado que no dependen del “progreso” o del “desarrollo” como nos quieren hacer creer las elites políticas y económicas mundiales. Depende del compromiso y la participación que cada uno de nosotros asuma en su vida. Ya sea como militantes político-estudiantiles, político-ambientales o político-sociales (entendiendo a la militancia como una forma consciente de ejercer una política de vida, y una vida política)
Quienes optamos por asumir el compromiso de buscar un mundo mejor, tenemos la obligación ética y moral de apoyar, difundir, y participar de todas las acciones que estén en nuestro mismo camino, y denunciar y luchar contra las que estén en nuestra contra.
Las cartas están empezando a caer sobre la mesa, y depende pura y exclusivamente de nosotros hacer algo con ellas. LOS PUEBLOS QUE BUSCAMOS LIBERTAD Y SOBERANÍA NO PODEMOS CAMBIAR EL MUNDO DESDE UN SILLÓN. SI REALMENTE LO QUEREMOS DEBEMOS SALIR A BUSACARLO Y LUCHAR POR ÉL.






Bibliografía:

·         http://www.mnci.org.ar/
·         www.viacampesina.org.
·         www.cloc-viacampesina.net

Comunicado de prensa de la UAC-Litoral sobre "Los Guardianes del Ibará"

Concepción del Uruguay, Domingo 17 de abril de 2011

En asamblea de organizaciones socio-ambientales del Litoral realizada en nuestra ciudad, quedó conformada la Regional Litoral de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC-Litoral) como parte integrante de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC); cuya finalidad será el análisis, evaluación y realización de acciones tendientes a la preservación del ambiente y los recursos naturales de la región litoral.
Nos solidarizamos y reclamamos la libertad de los vecinos “Guardianes del Iberá” de Corrientes que se encuentran detenidos por defender los bienes que son de todos.
Adherimos a la movilización de la marcha del Movimiento Campesino, el próximo martes 19 de abril, compartiendo y apoyando la propuesta y evaluando la posibilidad de trasladar esta iniciativa a nuestra región.
Se evaluaron también los impactos que producen los monocultivos de soja y eucaliptos, el volcado de residuos industriales y urbanos sin tratamiento a los cursos de agua; como así también la IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana) como herramienta principal para la  concreción del actual modelo agro-exportador extractivista que tiene su expresión regional en el dragado y la Hidrovía del río Uruguay.
Se coincidió en la preocupación que implica el dragado del río Uruguay y sus obras complementarias (Puertos, esclusa de Salto Grande, represamientos del río Uruguay,  etc.), por el impacto que generará la remoción del lecho del río. Sobre este particular y para poder demostrar la afectación, se consensuó solicitar la participación de instituciones académicas para la realización de los análisis necesarios y determinar la actual situación del lecho del río.
Se acordó realizar las siguientes acciones: difusión y participación en la 7° marcha al puente Gral San Martín, el día 8 de mayo próximo; interpelar a los partidos políticos sobre la problemática desarrollada en este encuentro; incidir para que en la práctica se incluyan efectivamente en la currícula educativa los temas ambientales, tal como lo indica la legislación vigente.
Las actuales formas de producción evidencian deterioro ambiental, pérdida de biodiversidad, graves consecuencias sobre la salud de las personas,  como es el caso de las fumigaciones con agrotóxicos.
Hoy y siempre señalamos que BOTNIA U.P.M. no debe estar en la cuenca del río Uruguay.
Para más información ya se encuentra disponible el sitio web: www.uaclitoral.blogspot.com.
Agradecemos a Agmer  C. del Uruguay por habernos compartido su sede para la realización de este encuentro.
LA organizaciones representadas fueron las siguientes, lamentablemente el  estado meteorológico impidió llegar a las demás asociaciones comprometidas,

  • Amigos de la Tierra
  • Asamblea Ciudadana Ambiental de Colón 
  • Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú
  • El Agua Manda , de Gualeguaychú
  • Lengua Verde , de Gualeguaychú
  • Asociación Ambiental Río Uruguay de Colón
  • Asamblea Ciudadana Ambiental de Concepción del Uruguay
  . Amigos de la Tierra.

Fukushima según Javier Rodriguez Pardo

QUO VADIS JAPÓN
            FUKUSHIMA SUPERA LOS NIVELES RADIACTIVOS DE CHERNOBYL
Por Javier Rodríguez Pardo (*)

El gobierno de Japón elevó de cinco a siete el nivel de gravedad en las instalaciones nucleares dañadas y destruidas en Fukushima, utilizando el arbitrario dictamen INES (Escala Internacional de Incidentes Nucleares) para medir la gravedad radiológica. Las contradicciones y omisiones oficiales sobre el desastre nuclear japonés nos  permitieron indagar el real impacto de los reactores que se hallan en vías de fusión o literalmente colapsados; en notas anteriores anunciábamos que las emisiones radiactivas de Fukushima superaban  holgadamente a las de Chernobyl. ¿Nos adelantamos a la decisión oficial que ahora se hizo pública? El síndrome de la evacuación, del gran éxodo,  pende sobre un pueblo que ha comenzado a perder su territorio y aparece la pregunta ¿adónde?
¿Quo vadis Japón?


Cómo fue posible semejante desgracia si los señores del saber nuclear habían ponderado la calidad de las centrales atómicas de Japón, capaces de resistir terremotos de magnitud nueve en la escala de Richter,  al mismo tiempo que culpaban a los profesionales locales de no haber sabido predecir un tsunami tan devastador, como si la culpa fuera de olas de quince metros cuando se esperaban algunas de un tamaño muy inferior.  En esta correlación, no explicaban que las piscinas refrigerantes de desechos  nucleares (combustible nuclear gastado que debe enfriarse por 25 ó más años), se habían agrietado debido al movimiento sísmico y no por el maremoto posterior, y que los tambores conteniendo los desechos radiactivos de alta actividad, ubicados en instalaciones contiguas, nunca fueron mencionados ni se aludía a su peligrosidad, ni  donde se hallaban o en que estado habían quedado después de la violenta ola que los sacudió y revolvió brutalmente como si fueran hojas de papel;  residuos que permanecerán activos por cientos de miles de años  -hay que recordarlo- y que aún el hombre no ha procedido a aislarlos de manera definitiva. (Esperamos conocer el destino de esos recipientes deletéreos o el estado en que se hallan después del cataclismo). Mientras tanto las imágenes develaban la verdad disimulada en innumerables contradicciones entre técnicos, especialistas y gobiernos de distintas latitudes que sentenciaban la gravedad de Fukushima. 

La seguridad de las centrales japonesas  -en plena tragedia-  era única en su género, fue diseñada para soportar terremotos inimaginables, advertían sesudos peritos,  en el mismo instante en que, en el teatro de los sucesos, comenzaba la trama  heroica de un grupo de técnicos que se inmolaba para salvar a sus congéneres, intentando enfriar, cubrir y acorazar a un reactor fusionado, tarea que resultó insuficiente.  La proximidad del mar habilitaba el uso del agua, destructora de los metales del reactor, en último recurso para reducir la temperatura del núcleo averiado, a pesar de que aún se lo anunciaba como medianamente en estado de fusión, urdiendo de ese modo una de  las mayores mentiras de la historia nuclear. 

Menos mal que pasó en Japón, repetían insistentes las cadenas internacionales de noticias, ignorando acaso que esa misma isla había padecido decenas de fugas radiactivas de gran intensidad, sin fenómenos de terremotos o tsunamis a la vista, pero con la presencia  -en un pasado reciente- de miles de manifestantes exigiendo el cierre de las centrales. Japón, al igual que los barones nucleares de occidente,  acudió a la indecencia discursiva para afirmar que “aquí no pasa nada que no esté controlado”. 



Fukushima permite elaborar una lista interminable de falsedades, engaños digitados  por funcionarios, técnicos y expertos que minimizaban la tragedia convirtiendo al holocausto nuclear japonés en un genocidio justificado por una inconcebible adversidad. Fue la adversidad, proclamaron.  

La misma hipocresía cientificista, capaz de afirmar que sólo treinta y cinco fueron los muertos de Chernobyl, deambula por los medios informativos en países de distinto signo: que Fukushima no representa peligro para la salud, que todos los equipos de seguridad funcionaron normalmente, que el sistema japonés previó una última coraza de hormigón impidiendo que la vasija con el núcleo se expusiera a cielo abierto, que la emisión radiactiva es semejante a la producida por un par de radiografías, que la radiación está controlada, que con el agua de mar inutilizaremos a los reactores pero habremos sofocado las emisiones radiactivas, fue una muletilla constante que se superponía con imágenes de las gigantescas cajas de hormigón destruidas y humeantes cubriendo los reactores.  El viejo mensaje de que Fukushima no es Chernobyl  demuele las argucias de la tecnocracia nuclear al reconocer ahora que ambas centrales se hallan en el mismo nivel siete en la escala INES.

De pronto la radiación alcanzó la bastedad del mar, primero a treinta kilómetros, enseguida superó los ochenta, leve y no significativa para la cadena trófica, argüían los voceros de la empresa y del gobierno, sin  justificación alguna al reconocer elevados  índices de radiación registrados en continentes lejanos. El agua, vehículo que comunica todo a la biosfera, se suma a la nube tóxica que también trasporta los radionucleidos en la gran campana. Nuestros registros, -comparativos con infortunios semejantes-, nos permiten afirmar que el caso Fukushima es mucho más grave que el de Chernobyl, en tanto contiene por lo menos cuatro veces más combustible que la unidad nuclear ucraniana. Aprendimos de Chernobyl y de las miles de fugas radiactivas de las plantas nucleoeléctricas, a descreer de los cultores de una tecnología que definen como de punta, barata, limpia y segura. 

Ahora resulta que es barata porque las empresas no invirtieron en la seguridad que requieren  las plantas (eso le achacan a la compañía eléctrica  que gestiona Fukushima) y no dicen que es cara porque en realidad cuesta más la gestión del residuo radiactivo que la energía misma. Es sucia, por la misma cualidad anterior y porque en todo el proceso de la cadena nuclear se produce más escoria radiactiva que beneficios energéticos, en la molienda y colas de la minería, en la producción del dióxido de uranio, en los cementerios nucleares que quedarán vigilados eternamente, al ser decomisadas las centrales al cabo de su vida útil, en el reprocesamiento del combustible nuclear gastado, verdadero “licor de brujas” en opinión de quienes tienen la responsabilidad de reciclarlo, en las labores de las plantas nucleares en actividad y en la gestión de los residuos radiactivos, arrojados inescrupulosamente a los océanos o esperando repositorios  definitivos   que contengan los radionucleidos a perpetuidad. Al día de hoy no existe repositorio de residuos radiactivos de alta actividad en el mundo, y aquellos países que lo intentaron fracasaron.  Hasta el PRAMU argentino, Proyecto de Remediación de Minas de Uranio,  es una cruel falacia, con las minas de uranio abandonadas a sabiendas que contienen más del 70% del decaimiento del uranio 238, partículas cancerígenas expuestas a la complejidad climática, aún  sin gestión definitiva. 

Fukushima no puede ocultar la constante fuga radiactiva  ni el impacto radiológico que sufre el  planeta.

Hallan restos de yodo radiactivo en el agua corriente de Tokio y de otras ciudades y altos niveles de radiación en la leche, en verduras y hortalizas producidas en la región afectada, fue un lacerante titular. Todo el territorio se vio impactado radiológicamente en la atmósfera, en suelos, agua potable y  mar. Y esto continuará por muchísimo tiempo. Entonces es hora de advertir a la población de la gran mentira oficial que minimiza los niveles de radiación de alimentos como los hallados en la espinaca, “semejante a una quinta parte de la que puede recibir un humano en una placa de rayos X”, información que  oculta deliberadamente el carácter acumulativo de la radiactividad. 


Por lo pronto se están utilizando aeronaves sin piloto que fotografían y estudian las plantas nucleoeléctricas. Un helicóptero teledirigido francés se halla en camino de Fukushima, única forma segura de investigar las centrales dañadas y las que también recibieron impactos menores. Las piscinas de los reactores 5 y 6 aumentaron considerablemente la temperatura, las bombas de refrigeración no funcionan, hay escapes radiactivos y sus núcleos están en virtual desmadre. Otras informaciones avisan que las bombas  refrigerantes  actúan pero que la temperatura no baja sustancialmente. 

Los reactores 1, 2 y 3 se hallan en nivel máximo de gravedad, la propia empresa TEPCO anunció las dificultades para dotar de energía y de refrigeración a sus núcleos. El reactor 4 es otro de los averiados que también subió de categorización en la escala INES (ha superado 100.000 veces los niveles normales de radiactividad). “Las sustancias radiactivas parecen difundirse hacia el norte”, en opinión de la empresa propietaria de las plantas, Tokio Electric Company (Tepco), admitiendo que niveles importantes de estroncio 90, cesio 137 y yodo 131se registraron a 80 kilómetros de Fukushima. 

Si hasta ahora el nivel de radiación equivale a un 10% del emitido por la planta soviética de Chernobyl (razonaba un agente de seguridad japonés), induce a pensar que lentamente Fukushima sobrepasará los niveles de aquella. Habrá que modificar la escala porque el nivel siete en la gradación INES fue superado. 
¿Por qué aseguramos esto?

Porque cuatro unidades de Fukushima en estado de fusión, con piscinas rajadas y continuas emisiones de radiación, contienen casi mil toneladas de uranio, equivalente a cuatro veces la del reactor 4 de Chernobyl. Los escapes testeadas en territorio y aguas japonesas provienen de esas barras almacenadas que incluyen el combustible gastado refrigerándose en las piscinas y no tenemos en cuenta (porque lo desconocemos) la cantidad de residuos radiactivos de alta actividad alojados en los tambores contiguos a las plantas. El propio operador de la empresa Tepco, Junichi Matsumoto, reconoció que la cantidad  de radiactividad liberada podría superar a la de Chernobyl en caso de persistir las fugas, sin tener en cuenta, hasta el momento, que el yodo 131 emitido en Fukushima es el doble del liberado por la central ucraniana. 

El territorio se reduce, la isla empequeñece, la naturaleza ejerce su dominio. Recorrer un mapa de la nación japonesa implica detener la mirada en las ciudades del sur, Hiroshima y más abajo Nagasaki, reflejo inevitable de la memoria. El norte de Tokio fue sacudido con violencia por el terremoto y los primeros anuncios apuntaban a la planta nuclear de Onagawa, envuelta en llamas. La costa norte del Pacífico (Sengai) fue la más golpeada por la triple tragedia que parece inacabable, terremoto, maremoto y radiación. La ciudad imperial, Osaka, aparece como el límite habitable hacia el sur, pero no alcanza para un pueblo que tendrá que repensar el país y bucear fuerzas en su vieja cultura, ahora occidentalizada y signada por una economía, la tercera mayor mundial después de Estados Unidos y China. ¿Es este el camino? Por eso nuestra pregunta ¿Quo vadis Japón?, también válida para el planeta. Por lo pronto habrá que ir imaginando nuevos sitios, otras islas y otro hábitat que suplante los territorios irradiados del norte.  No es ilógico pensar que Japón se ve obligado a delinear un nuevo camino partiendo de un kilómetro cero, no sólo evitando desarrollar energías destructivas o de efímera eficacia, sino replanteándose el sentido de la vida. Japón es también un caso testigo para todos,  punto de inflexión de un mundo cegado por el consumo, devorador de futuro.


(*) Javier Rodríguez Pardo, Movimiento Antinuclear del Chubut (MACH) Contacto: (011) 1567485340 Red Nacional de Acción Ecologista (RENACE)-Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC). machpatagonia@gmail.com (www.machpatagonia.com.ar)

miércoles, 13 de abril de 2011

URGENTE

Corrientes, 13 de Abril 2011
POR ORDEN DEL GOBERNADOR DE CORRIENTES
ARRESTARON HACE INSTANTES A 15 JOVENES DEL “GRUPO GUARDIANES DE IBERA”
POR PROTESTAR CONTRA ARROCERA ILEGAL EN IBERA
 

 Violando un derecho humano fundamental, el Gobierno de Corrientes, encabezado por Ricardo Colombi, criminalizó una protesta pacífica de un grupo de ambientalistas que protestaban contra las arroceras ilegales que roban agua del Iberá.


15 jóvenes integrantes de la Asociación ambientalista Guardianes del Iberá, de los cuales 5 son menores de edad, fueron arrestados como delincuentes cuando acampaban al costado del puente que ingresa a la localidad de Colonia Carlos Pellegrini,  con el fin de evitar que pasen los camiones cargados con la cosecha de arroz de una arrocera que toma ilegalmente aguas de la laguna Iberá, propiedad de Zampedri-Zambòn.  Cabe aclarar que en el momento de la detención NO había ningún camión demorado.
                                                                                        
Por orden de Colombi, 60 uniformados y 10 perros pertenecientes a la Infantería de la Policía de Corrientes, la Sección canes y la división de Mercedes,  hoy por la mañana despertaron a los jóvenes ambientalistas que descansaban en sus carpas y los obligaron a levantar el campamento. Posteriormente, los llevaron a todos detenidos a la comisaría de Colonia Pellegrini.


Actuando en defensa de los verdaderos criminales, las arroceras que lucran ilegalmente a costa de un patrimonio público, 15 jóvenes y adolescentes están tras las rejas por ejercer un derecho legítimo y reclamar el respeto de la ley.

FIN
Para mayor información:

Facundo Sagardoy (Prensa Asociación Guardianes del Iberá)
Celular (03783) 15 22 38 56

--
Emilio Spataro
Coordinador de la Campaña
Salvemos al Iberá
Email: coordinador@salvemosalibera.org
Cel: 03783 15 889702 
Cel II: 011 15 5178-2833
www.salvemosalibera.org


miércoles, 6 de abril de 2011

Comunicado de prensa de la UAC sobre la energía nuclear.








 Prensa Unión de Asambleas Ciudadanas Informa
 5 de abril de 2011

LA UAC Y LA ENERGIA NUCLEAR

Pronunciamiento de la UAC (Unión De Asambleas Ciudadanas)  ante la desinformación capciosa  de las autoridades nucleares en el orden nacional e internacional, la confabulación informática de los organismos mundiales de energía atómica, el despectivo silencio oficial acerca de lo sucedido en Fukushima y el plan nuclear argentino.

 La Asamblea N° XV, reunida en Colón , provincia de Entre Ríos,  los días 25, 26 y 27 de marzo de 2011, ratifica su más absoluto rechazo al plan nucleoeléctrico argentino, continuista del elaborado por los regímenes militares que contemplaban el funcionamiento de seis centrales nucleares para producir energía. La UAC exigió también un plebiscito y un debate público sobre la matriz energética necesaria e ideal para nuestros pueblos y los de América Latina en su conjunto.

El silencio del gobierno argentino con respecto a la catástrofe atómica de Fukushima deja al desnudo la incompetencia, la inoperancia y el menosprecio de quienes tienen el deber de velar por la vida de los ciudadanos  y el destino de la nación. El mutismo expone al ridículo al gobierno argentino frente a las declaraciones que con urgencia asumió el llamado primer mundo al replantearse la actividad nuclear en sus territorios, constituyendo urgentes moratorias. También hubo declaraciones de preocupación de Brasil y de Chile, pero Argentina se limitó a la más absoluta mudez, tal vez castigado el gobierno por la inminente  (inoportuna e imprudente) puesta en servicio de la nucleoeléctrica Atucha II.

 La UAC, desde su formación, viene exigiendo la restitución territorial de la minería uranífera, y el cumplimiento del PRAMU, Proyecto de Remediación de las Minas de Uranio, residuos que las autoridades nucleares abandonaron de manera negligente y con promiscuidad genocida, y el retiro urgente de los desechos radiactivos instalados en las llamadas “trincheras de Ezeiza”, en contacto directo con el acuífero Puelche, aún en litigio judicial. La UAC exige la detención inmediata de todas las exploraciones y explotaciones de uranio en el país y demanda paralizar Atucha II, que desde su origen, ofrece gruesas irregularidades técnicas en su construcción eludiendo normas de seguridad requeridas pos  efecto Chernobyl, y peticiona una investigación neutral sobre el estado de las nucleoeléctricas Atucha y Embalse para que se proceda a su inmediato decomiso al haber caducado su vida útil, conforme a especificaciones de los organismos rectores en la materia.

 La UAC comunica a la población la necesidad de movilizarse con el objeto de paralizar todas las construcciones nucleares, entre otras razones, por haberse omitido las consultas populares pertinentes según lo establece la ley nacional 24804, artículo 11, “todo nuevo emplazamiento de una instalación nuclear relevante deberá contar con la licencia de construcción que autorice su localización, otorgada por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y con la aprobación del estado provincial donde se proyecte instalar el mismo”; vale para el patético caso de la planta de enriquecimiento de uranio por difusión gaseosa, en Pilcaniyeu, entre otras instalaciones inconsultas en etapa de construcción. Los estados provinciales deberían, por derecho constitucional, haber plebiscitado los proyectos nucleares relevantes.

 La desinformación en torno a las actividades nucleares es moneda corriente y las comunicaciones oficiales un cúmulo de falsedades, como las observadas en los medios de difusión a través de técnicos de la CNEA, preocupados por declarar que en Chernobyl murieron solamente 35 personas, cuando se cuenta por millares los habitantes ucranianos que perdieron la vida, bomberos que sucumbieron “invitados” a apagar el incendio, y setecientos mil soldados arrojando materiales sobre el núcleo del reactor a razón de tres minutos de exposición cada uno; la gran mayoría ignoraba el poder de la radiación. En Fukushima mencionan a “medio centenar de héroes”, en este caso inmolados porque sabían a que estaban expuestos. Pero según nuestros registros, la catástrofe de Fukushima es cinco veces más peligrosa que Chernobyl, albergando cinco veces más combustible radiactivo que el de la planta soviética. 

 La UAC acuerda que la energía nuclear es insegura, no es limpia ni barata y se halla subsidiada por los respectivos países, incapaces de definir el valor real del kilovatio hora. A la fecha, no existe repositorio de desechos radiactivos de alta actividad en el mundo, y algunos países aún discuten la forma de su gestión definitiva.

 La radiactividad altera las células de información genética, es sutil y acumulativa y se desconocen el volumen y las reales consecuencias de la liberada por los reactores de Japón obligando a los técnicos responsables afirmar que es cuestión de tiempo poder observar la evolución del colapso nuclear de Fukushima, considerado de extrema gravedad por su impacto no sólo en la región asiática sino en el resto del mundo.

 No existe central nuclear que no haya emitido dosis radiactivas significativas al exterior. Sería tedioso enumerar aquí miles de circunstancias de fugas radiactivas provocadas por la actividad humana, que deliberadamente fueron minimizadas y ocultadas, como en los casos de la norteamericana Three Mille Island, en Pensilvania, el Chernobyl de la URSS y el Fukushima actual. El planeta es sacudido, una vez más, por emanaciones radiactivas que perdurarán eternamente y cuyas consecuencias son impredecibles. No solo preocupan los 250.000 años de vida activa del plutonio, letal para toda forma de vida, exposiciones al estroncio 90 ó al cesio 137, con sus noventa y  treinta años de vida media, respectivamente, son suficientes para producir miles de casos como el de Goiania, en Brasil; el yodo 131 es uno de los radionucleidos involucrados en las pruebas nucleares atmosféricas, desde  1945. Se encuentra entre los radionucleidos que han producido y continuarán causando aumento del riesgo de cáncer durante décadas y siglos venideros. El yodo 131 aumenta el peligro de cáncer y otras enfermedades de tiroides, bombardeando desde allí al resto del cuerpo.  El yodo 129 (con un periodo de semi-desintegración de unos 16 millones de años) se puede producir a partir del xenón 129 en la atmósfera terrestre, o también a través del decaimiento del uranio 238. El estroncio 90 y el cesio 137 son tan letales como el equivalente a 1.000 bombas atómicas de Hiroshima. Y tal generación, tal poder, es lo producido durante un año por una planta nucleoeléctrica de 1.000 megavatios. Pero en toda fuga radiactiva, los radionucleidos nacidos de la fisión nuclear son muchísimos, tan peligrosos unos como otros, la mayoría acuña la condición de alta actividad, obligando a miles de generaciones futuras a convivir con ellos, a mutarse a través de ellos. 

 La UAC, en consecuencia, sostiene la necesidad urgente de impedir la actividad nuclear en el país y se compromete a luchar activamente por impedir procesos semejantes en los países limítrofes y en el resto de América Latina. Los movimientos sociales, asambleas de todo el país, colectivos y organizaciones no gubernamentales que integran la UAC vienen elaborando propuestas y debates en torno a la matriz energética futura. Esas ponencias denuncian al mismo tiempo al lobby nuclear que se aferra a políticas corrompidas por la falacia del poder del átomo, a la burocracia oficial y a la ignorancia gobernante que dan continuidad a proyectos que ya caducaron, reemplazados en gran parte del mundo, salvo que esta nación impulse el desarrollo bélico nuclear, lo que motivaría otro tipo de comunicado y de pronunciamiento.

UAC-Unión de Asambleas Ciudadanas


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